Sé que no quería ser como mi padre ni siquiera porque hubo una época en que me leía la Biblia ni porque me llevaba a ver las películas de james bond o bruce lee. Pero lo cierto es que no quería ser como mi padre y supongo que toda mi vida consistió en no ser como él y quizás sí como a mi familia le hubiera gustado que fuera. Mi abuela era como mi madre pero no lo era. Mis tíos eran como mis hermanos y mi prima Matilda, como mi hermana, y la casa era como mi casa y realmente nada acabó por ser mío más que el deber de ser mejor que mi padre.
domingo 29 de marzo de 2009
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